Mitomanía, maquillar la realidad

Como parte de la difusión a los trabajos de divulgación e investigación que ofrecemos en este Espacio, compartimos con ustedes un ensayo de Rafael Mejía, en torno a la Mitomanía. Esperamos que sea de utilidad.

Rafael Mejía

Quien miente de forma continua trata de ser más atractivo hacia los demás o de suplir carencias en distintas áreas de su vida, pero con el paso del tiempo sufrirá aislamiento por despertar desconfianza entre sus semejantes. ¿Hay solución a esto?

Hablar con la verdad es una cualidad muy valorada en nuestras relaciones afectivas, laborales, de estudio y hasta deportivas, ya que nos permite tener certidumbre y seguridad al compartir ideas, emociones, objetivos o recursos materiales. Por ello, no es extraño que la mentira sea mal vista socialmente, al igual que la tendencia de algunas personas a cambiar la realidad, llamada mitomanía.

Al respecto, el Dr. Sergio Arturo Escobedo Návar, especialista en salud mental adscrito al Hospital Psiquiátrico con Unidad Médica Familiar no. 10 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), ubicado al sur de la Ciudad de México, explica a saludymedicinas.com.mx que “la palabra mitomanía tiene dos componentes: manía, que es la preocupación caprichosa por un tema o situación determinada, y mito, que es un relato donde hay partes de una realidad histórica y otras de leyenda”.

De forma específica, detalla que “hablamos de mitomanía cuando hay una conducta o comportamiento morboso en que se desfigura o cambia la realidad, ya sea engrandeciéndola o sustituyéndola por completo; se falsea la información de lo que se sabe o se cree, de forma reiterativa o crónica, a largo tiempo”.

En opinión del experto, que cuenta con estudios de Psicología y Psiquiatría, esta conducta surge por la incapacidad de lograr una madurez emocional, incluso neurológica, que impide a un individuo ubicarse en un marco de realidad.

Durante la infancia, indica, “hay etapas en que la fantasía es un elemento necesario, con el que se imagina o piensa, y que forma parte de la creación de la personalidad. Se puede jugar a ser superhéroe, a la casita o a cualquier cosa, y el pequeño busca ser protagonista, incluso se disfraza; empero, hay adultos cerca que dan sentido de realidad y le dicen: ‘no hagas esto’, ‘no toques ahí’, ‘no te avientes del ropero’. El mitómano podría ser como un niño que no logró esta madurez”.

No es que la fantasía se deseche por completo; al contrario, se conserva y es la que nos ayuda a crear, producir, imaginar qué vamos a estudiar o en qué trabajaremos. El problema del mitómano es que no hay un freno a esta actividad mental, y esto terminará por generarle alteraciones sociales por mentir a menudo.

“El ejemplo clásico es el de quien siempre habla de cosas materiales y apoyos que no tiene, exagerando elementos que a la gente le parecen incongruentes; un día da una versión de algo que le pasó, y otro día da otra. Entonces su capacidad de vinculación se deteriora, mete a la gente en problemas, y pierde credibilidad y confianza”.

Autorreconocimiento ausente
A lo anterior puede añadirse que la mitomanía tiene la peculiaridad de presentarse en personas autodevaluadas, con bajo nivel de estima o muy pretenciosas, y ello tiene una razón de ser, ligada al proceso de evolución individual.

Todo ser humano nace con cualidades que empieza a desarrollar desde el momento del alumbramiento; de hecho, refiere el Dr. Escobedo, el paso de la vida intrauterina al mundo externo supone importante inversión de energía y una lucha por adaptarse al nuevo medio.

Conforme se tiene mayor conciencia de la realidad externa “nos vamos dando cuenta de que no somos tan poderosos como creíamos ni somos de acero, y eso lleva a un cambio de dinámica, que es ya la búsqueda de la fortaleza en vez del manejo del poder. Esto duele porque se requiere sacrificio y abrir los ojos a muchas cosas desagradables, pero a cambio se tiene mayor contacto con el mundo”.

Desde este ángulo, la autodevaluación surge por la incapacidad de llevar a cabo este proceso de cambiar el poder por la fortaleza; es quedarse en medio, “en el limbo”, no sentir seguridad en los recursos de uno mismo para afrontar la vida ni en las enseñanzas de padres y maestros.

La mitomanía, expresa el psicólogo y psiquiatra, “sería una entre muchas formas de enfrentar la autodevaluación. Ante la incapacidad de reconocer cualidades o recursos reales, se inventan, se hace una ficción para amedrentar al mundo y así reducir el temor que se siente por la realidad. El mitómano tiene una tendencia muy encubierta de una sensación de impotencia, de carencia”.

Más que enfermedad, manifestación
Escobedo Návar aclara que la mitomanía no se define propiamente como un padecimiento, sino que puede formar parte de varios trastornos, por ejemplo, los de la personalidad (en los que se dificulta la interacción social y hay problemas de adaptación a la realidad). También señala que aunque es probable observar niños y adolescentes con tendencia a decir mentiras, sólo es posible establecer el diagnóstico de estos problemas hasta los 18 años, cuando se consolida la madurez.

Así, refiere que “dentro de la gama de diagnósticos psiquiátricos en que se da la mitomanía existen los trastornos ficticios, que es donde encontramos fundamentalmente al mentiroso crónico. Son cuadros en los que, por ejemplo, se inventa alguna enfermedad y se trata de obtener algo a favor de esta situación. No es como en la somatización, donde hay síntomas físicos que son producto de una dinámica interna, sino que se busca una ganancia externa de forma conciente, como lograr incapacidades médicas”.

En otras personas la ganancia es interna. “Ocurre cuando hay una búsqueda de protagonismo o de igualar o suplir la imagen de una persona importante en su vida, a la que no se pudo sobrepasar, como una figura paterna con éxito que, al ser inalcanzable, el hijo la ‘empareja’ con ayuda de la mitomanía y siente alivio”.

Por su parte, “en el trastorno limítrofe de la personalidad, en el cual hay inestabilidad en la percepción de la propia imagen y una inconsistencia en varias áreas de la vida, decir mentiras puede ser parte de una búsqueda de equilibrio para disminuir la angustia”. De igual forma, puede presentarse en un paciente con tendencia paranoide, es decir, que tiene elevado grado de desconfianza hacia los demás, y por ello desfigura la idea de sí mismo, magnificándola y disfrazando su verdadera raíz cultural, de raza o económica.

En el trastorno narcisista, que se distingue por la percepción de que “todo lo bueno está dentro y lo malo fuera”, hay dificultad para vincularse de forma madura con los semejantes, por lo que el paciente piensa que todos los demás están a su servicio. La mitomanía también puede ocurrir en la esquizofrenia (dificultad para diferenciar entre experiencias reales e irreales, pensar de manera lógica y socializar), aunque no es su principal síntoma.

Con base en su experiencia, el experto refiere que “es común que traigan a consulta a niños por disminución de la atención o inquietud, y a veces los padres se quejan de que tienen tendencia a ser muy mentirosos. Ahí es parte de un cuadro, un dato más del que hay que ver la causa: problemas en el proceso de maduración, conflicto en el cambio de búsqueda del poder por la fortaleza o, incluso, una forma de tratar de bajar la ira de los padres”.

Solución ante el sufrimiento
El especialista en salud mental refiere que, salvo en el caso de infantes y adolescentes, que son llevados por sus padres, las personas con mitomanía acuden al psicólogo o psiquiatra porque su conducta les genera demasiados problemas. “Muchas veces el paciente está convencido de sus mentiras, y así es muy difícil que acuda al tratamiento; lo hace hasta que hay un ‘momento de quiebre’, cuando el choque constante con la realidad le hace sufrir por perder vínculos, una relación afectiva, y ya nadie quiere estar cerca de ellos”.

Abunda al respecto: “el mitómano tiene primero una fase de omnipotencia, en que dice muchas mentiras y piensa que todos le van a creer; posteriormente, llega una etapa de deterioro o caída del narcisismo mentiroso en que se presentan constantes contradicciones y ya nadie le creé; habla de su vida y no le hacen caso, no lo toman en cuenta para cosas importantes, no le dan responsabilidades, lo corren del trabajo y, en la familia, ya no puede hablar de ciertas cosas, le restringen el acceso a objetos o información. Se va cercando o acorralando, hasta que se relaciona con gente con grados de madurez y evolución muy bajos, inmiscuyéndose en situaciones de riesgo”.

En cuanto al tratamiento, explica que primero debe realizarse una fase de exploración del paciente, realizar algunas entrevistas antes del diagnóstico definitivo, de modo que la principal herramienta para revisar conductas y la vida del paciente es la palabra.

Al avanzar en la terapia, refiere, “lo que se hace, de acuerdo a mi sentir, es establecer una alianza de trabajo en la que se demuestra al paciente el costo que le está trayendo su enfermedad; se le debe hacer entender que hay cosas que ve muy normales, pero en realidad son expresiones del problema. Así continuamos, todavía sin profundizar demasiado, para que haya adherencia al tratamiento”.

Esto se debe a que “si se confronta al paciente en las primeras sesiones, sólo voy a lograr que se vaya. Los terapeutas necesitamos conversar e ir ‘tejiendo’ o enlazando cosas sobre su vida o que ha dicho, y ya que hay mayor alianza de trabajo, entonces se le puede hacer que aborde hechos más profundos, decirle cuándo ha mentido e interpretar la razón de esa conducta. El proceso es largo, pues se debe construir un nuevo aprendizaje en el paciente y un pensamiento analítico”.

También es importante ayudarle a percibir cuáles son sus herramientas y recursos para enfrentar la vida. “El paciente fluctúa entre las ambiciones que tiene y su talento; a veces tienen muchas aptitudes, pero sus metas son mínimas, o al revés. Devalúan sus capacidades, sobrevalúan las de otros, y por eso inventan o se atribuyen las ‘armas’ que ven en otros”.

Por último, el Dr. Sergio Arturo Escobedo acentúa: “Me parece fundamental que en estos casos o cualquier otro que genere sufrimiento y alteración de la vida social, familiar o escolar de una persona, pensemos que hay muchos recursos con qué enfrentarlos y ayudarnos a descubrir capacidades propias. En este sentido, siempre es muy útil acudir a un proceso psicoterapéutico”.

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21 Responses

  1. SONIA C.

    hola

    necesito ayuda tengo un familiar de 18 años que es mitomano y no sabemos que hacer ayudeme

    gracias

  2. MARIA V.

    POR FAVOR NECESITO Q ME AYUDEN,, TENGO UNA HIJA DE 15 AÑOS Y ES MINTOMANA,, CREA SUS FANTASIAS Y LAS CREE TANTO Q INCLUSO A LLEGADO A METER EN PROBLEMAS A UNA PERSONA AMIGA MIA, SEGUN ELLA DICE QUE…

  3. katy casas

    soy mitomana necesito ayuda
    por favor si alguien sabe de algun centro o persona que me pueda ayudar
    gracias

  4. María Teresa Gonzàlez Osorio

    Estimada Yola:
    Gracias por ponerse en contacto con nosotros.
    No es fácil convivir con una persona mitómana porque la relación se deteriora y una de las cosas valiosas que se van perdiendo es la confianza en el otro. La mitomanía, merece toda la atención porque se trata de un transtorno y no hay que subestimarla. usted pregunta Cómo poder ayudar? Tome en cuenta que hay cosas que sí están a su alcance y otras que no. Qué sí puede usted hacer? Algo fundamental es la comprensión que puede usted tener a su esposo; ello no quiere decir que justifique o acepte las mentiras; significa que usted puede darse cuenta que su esposo no miente por gusto sino porque él está buscando algo que interiormente le satisfaga.
    Para que una persona sea diagnosticada como mitómana es necesario que sea evaluada por un profesional experto (como un psicólogo o psiquiatra), así que usted puede invitar a su esposo para que ambos o a nivel individual consulten a un psicólogo en el lugar donde viven. Ya que lo importante es que el que padece este transtorno se dé cuenta y tome consciencia de los danos que causa en su entorno. Lo segundo es que ya sea él o usted inicien un tratamiento psicoterapéutico a nivel presencial (no online) pues este tipo de transtornos se equipara a una adicción.
    Espero sea de ayuda estas líneas.
    Reciba saludos y todo lo mejor para usted y su esposo!
    María Teresa González

    NOTA: Se ha respondido a la pregunta en el plazo establecido por nosotros (dentro de las 48 horas). Agradecemos la confianza que nos brinda. Atentamente http://www.psicoterapias-online.com

  5. esther

    hola quisiera que me ayuden miento con mucha facilidad y esto me trae problemas con mi familia estoy desesperada

  6. Romina

    Necesito ayuda soy una mitomana que no puedo dejar de mentir e inventar cosas de los demas. Podrian escribirme orientandome para ver como hacer. Me preocupa, y la gente me dice que estoy loca. Necesito su ayuda.
    Gracias

  7. Cristina

    Hola, quisiera saber como podemos mi esposo y yo apoyar a nuestra hija adolescente (14 años) quien esta presentando este tipo de comportamiento mitomano. Hemos consultado varias paginas de internet y pensamos que la mejor manera es preguntar, por favor ayudennos a manejar este tema, pues hasta ahora lo estamos identificando y en ocasiones no sabemos que hacer! Gracias.

  8. abi

    hola! la hija de mi esposo fue diagnosticada con mitomania. ella adocta identidades falsas con las que ha engañado a sus amigos por internet y telefono a hurtado dinero de su familia y vive en una fantacia eñgañando a su familia , dice que va a clases se para a esperar que la recojan a su salida , y nos dimos cuenta que nunca asistio. tiene 19 años como se ayuda auna persona de estas que ahora que sabe que tiene un problema se sume en la deprecion. x favor podrian guiarme

  9. madre

    Soy madre de un chaval de 19 años, que miente por sistema y antes situaciones totalmente innecesarias.
    En un principio mí marido y yo pensamos que sería algo de la edad, y que incluso algunas de las mentiras eran lógicas, para poder salir mas, “que estaba haciendo trabajos de clase en casa de algún amigo o compañeros…… cosas de ese tipo, y con la edad se le pasaría.
    Si finalmente solicito ayuda, es por que la cosa a ido en aumento, tanto hacia nosotros como hacia sus amistades y se esta metiendo en una vorágine y en un circulo vicioso, no quiero entrar en mas detalles por correo, ya que considero que no es el foro ni medio para ello, por supuesto el niega todo, incluso lo evidente.
    Gracias anticipadas

  10. Fabiola

    Hola:

    Estoy sumamente angustida mi hija de 14 años fue diagnosticada con bulimarexia o anorexia bulimica nerviosa. Ademàs estoy detectando en ella desde hace muchos años atras una tendencia a mentir y no sabia de la mitomania hasta ahora que leì su articulo. Creo ademàs que tiene algùn transtorno de personalidad aunque eso no ha sido aùn diagnosticado, pero a veces parece tener doble personalidad.

    ya no se que hacer con ella.

    por favor envienme informacion sobre redes de personas con hijos con transtornos similares y diganme que hacer ha pasado ya por cuatro psicologos y ha mejorado respecto a la bulimia y anorexia màs no a su actitud en general.

  11. Sonia

    Gracias por tratar estos temas, soy docentes y tengo una estudiantes que presenta serias dificultades den el ambito escolar y familiar por sus frecuentes mentiras, quiero ayudarla pero no tengo material que me permita saber que pautas seguir con ella y con la familia, por favor se me pueden colaborar les agradezco.

  12. María Teresa Gonzàlez Osorio

    Estimada Sonia:
    Gracias por contactarse con nosotros.
    El tema de la mitomanía debe se tratado con cuidado porque puede confundirse las mentiras recurrentes con el diagnóstico propio de mitomanía, lo cual no es lo mismo. Así, una persona que recurre a las mentiras no necesariamente es una persona mitómana, aunque a simple vista pudiera parecer lo mismo.
    Una persona que recurre a las mentiras, en el fondo está tratando de lograr y evitar algo.
    Entender qué hay detrás de ellas ( de las mentiras) ayuda a comprender más a la persona: qué busca? ser aceptada?, ser querida? qué evita? ser rechazada? ser castigada?.
    Lo esencial en este asunto es la “autoestima”. Una sana autoestima apoya por ejemplo a:
    Que la persona acepte sus errores.
    A que se sienta querida independientemente de su conducta,
    A que asuma la responsabilidad de sus palabras
    A que se acepte ella misma como es sin necesidad de recurrir a las mentiras para ser aceptada o/y reconocida.

    Una de las cosas que uno puede hacer es confrontar a la persona. Sin reproches ni juicios, sino hacerle ver de que lo que ha dicho se trata de una mentira. La comunicación con los padres o los tutores pueden apoyar para ver qué sucede en casa o si en la familia también recurre a las mentiras.
    Otro punto importante es la edad; hay estadisticas que indican que los adolecentes y jóvenes recurren más a la mentira frecuente con el fin de ser aceptados por un grupo y evitar el castigo de los padres o tutores.
    Espero que estos comentarios puedan ayudarle.
    Estamos a sus órdenes.

    Mtra. María Teresa González

  13. laura

    soy una mujer mitomana ya estoy muy enferma he caido muy bajo necesito ayuda mi mis mentiras van a acabar con mi vida he intentado matarme y acabo d destruir a mi familia y tengo una bb de 3 años no la quiero destruir a ella también por favor si alguien sabe como ayudarme haganmelo saber

  14. aida

    hola tengo una hija que es mitomana, tiene 17 anos. actualmente la tengo internada ren una clinica para alcolicos por que ella me dijo que consumia drogas. esta por sali ya esta 8 meses , no se que hacer. quiero que me alluden. necesito de un profesional que me guie como actuar cuando ella salga de ai. por favor necisito ayuda. gracias

  15. guido

    Estoy en una relacion con una mujer 10 años mayor y la verdad teniamos una gran pareja, era muy dulce y siempre decia que me amaba y queria formar una familia conmigo pero hace pocos dias, su hermana le saco la careta y me conto que miente mucho, que tiene dos relaciones paralelas aparte de la nuestra, contrajo muchas deudas, su madre es alcoholica, hace 5 años su hermano mayor fallecio a causa de una enfermedad y aparentemente ninguno de sus 5 hermanos puede superarlo, ella vive con su madre y hermana, uno de sus hermanos sufre de ataques de panico, quien vive con ella es muy agresiva, yo vivo a 300 km de distancia y siempre prometimos vernos cada 10 dias y no mas, debo decir que siempre se porto muy bien conmigo, eramos muy compañeros y nos entendiamos, quienes nos conocen dicen que conmigo ella esta tranquila. Uno de sus supuestos amantes es su ex novio quien. A su vez es muy agresivo, drogadicto pero ella no puede cortar el vinculo porque ve a su hermano en el. La madre me pidio que me abriera porque queria? Levarla a un psiquiatra, ella me ha contactado porque quiere estar conmigo y dice que cuando este mejor, va a buscarme. Necesito algun consejo porque es alguien con un gran corazon y vale la pena ayudar. Saludos

  16. faby rojas

    hola….

    yo tengo una hemana mitomana, y no logro entenderla, no se deja ayudar y nos ocaciona muchos problemas con sus mentiras…
    si pudieran ayudarme se los agradecere :=)

  17. Lubike

    Buenas noches, en realidad estoy muy preocupada debido a que constantemente le descubro a mi madre una mentira, las mismas que no solo a ella perjudican si no a toda la familia ya que habla de nosotros, sus hijos, nos pone uno en contra de otro y sobre todo tiene un fuerte rechazo a que nos llevemos bien con mi papa, de verdad que miente inclusive cuando ya esta todo descubierto… No se que hacer, quisiera saber un lugar recomendable para llevarla a tratar o como ayudarla nosotros o recurrir a buen especialista. gracias

  18. Mary

    Me He separado de mi esposo por ser mitomano, es muy triste para mi por que se oye tan convencido de lo que dice que pareciera que es verdad, nos a desfalco y defraudado a mi y a mi familia, es tan triste que solo espero que todo caiga por su propio peso, de todo el amor que sentía por el ahora lo odio, estoy en la ruina y todo el tiempo que trabaje fue solo para que el se hiciera tonto,……….siempre se hace la victima y me asombra como se cree sus mentiras…. las notificaciones de mueblerias y bancos están a la orden del día
    pues a el le encanta fingir lo que no tiene, solo espero que mi hijo no me salga igual.

  19. Esposa perdida

    HOLA!!!
    GRACIAS POR TOCAR ESTE TEMA TAN DOLOROSO Y TAN DESTRUCTIVO EN LAS RELACIONES AFECTIVAS Y SOCIALES. YO EN LO PERSONAL COMO ESPOSA DE UN MITOMANO LES PUEDO COMPARTIR QUE YO TRATE DE MUCHAS FORMAS DE APOYARLO Y AYUDARLO POR TRATAR DE RECUPERAR NUESTRO MATRIMONIO LE DI 3 OPORTUNIDADES DE SALVAR NUESTRO MATRIMONIO Y NO LAS APROVECHO Él FUE A TERAPIA EN NUESTRA CIUDAD Y DE NADA SIRVIO. TODO SIGUIO IGUAL MENTIRAS Y MAS MENTIRAS. NO SE QUE HACER ME SIENTO PERDIDA Y MUY MAL POR TOMAR LA DECISION DE DEJARLO YA NO PUEDO MAS SIENTO QUE ME ESTOY HUNDIENDO EN ESTE MAR DE MENTIRAS. LO AMO MUCHO PERO YA NO PUEDO ENCONTRAR DONDE ANCLAR MI ESPERANZA DE QUE NUEVAMENTE PUEDA CONFIAR EN EL.
    SALUDOS….

  20. Julio

    Bueno, acá estoy sumándome a los ya tantos comentarios y opiniones sobre esta cruel y terrible enfermedad que es la mitomanía.
    Yo soy uno de los infortunados a los que le ha tocado en gracia padecerla, y creo que puedo decir sin estar muy errado de la realidad, que es una de las peores enfermedades que existen. El vivir como mitómano es similar a un suicidio lento, muy lento, en el que poco a poco vas mutilándote, siendo totalmente consciente de lo que estas haciendo, pero sin poder controlar o dominar esa conducta autodestructiva. Es verse a uno mismo morir por aquello que uno mismo ha generado; sumándole a eso la carencia absoluta de fuerzas y de ganas para al menos intentar cambiar las cosas.
    Ojalá que todos los que participamos en este blog logremos llegar a finales felices, o por lo menos cumplir con la premisa autoimpuesta de “nunca dejar de intentarlo”.
    Mis mas cordiales saludos. JULIO.