Niños de la calle: Proyecto de Desarrollo Humano Integral

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Quisiera hoy  dar a conocer lo que la gente  hace por buscar la justicia y una manera digna de vivir. Gente que de un modo silencioso trabaja por y con  los niños de la calle que por desgracia aumenta más en America latina. Me refiero al proyecto “Tres soles”, un albergue infantil-juvenil para los niños de la calle. Y que,  Stefan Gurtner ha dado a conocer en una gira de trabajo por Alemania, Austria y Suiza durante la presentación de su libro “Los chicos de Tres soles”.

Lo anterior es un ejemplo de que el Desarrollo Humano es posible aún en circunstancias adversas; que la autoestima y salud emocional de los niños y niñas del albergue mejoran con el trabajo que realizan: Teatro como una manera de expresión, de autoconocimiento y reconocimiento de las capacidades; terapia ocupacional, por mencionar algunos ejemplos.

El acompañamiento y asesoría que reciben de un equipo comprometido y preparado, entre los que se encuentra el psicólogo del albergue quién es egresado de Tres soles y quien conoce en carne viva lo que es ser “Niño de la calle”.

BOLIVIA DE SAL

Quisiera agregar que Stefan es un actor suizo comprometido, quien fundó “Tres soles”. Es además el Director de Teatro “Ojo Morado” donde los mismos chicos de “Tres soles” participan como actores. Stefan es nominado en este año con el premio de Paz de la ciudad que otorga la ciudad de Sttutgart, Alemania.

Les invito a leer este relato de Sabine.

¡Lo logramos! 20 años Tres Soles

Por Sabine Jorkowski

“Son considerados la lacra de la sociedad, destrozados y andrajosos, algunos violentos, apestando, muchas veces con heridas supurando o úlceras en todo su cuerpo, son repugnantes y temerosos, no saben leer y escribir las palabras „abuso, violencia, humillación, violación” pero saben mejor que los otros, mejor que muchos otros chicos lo que significan esas palabras.

Son palabras humillantes que han sido vivencias propias, palabras de dolor físico y psíquico – y algunos de esos niños aún no tienen ni siquiera diez años.

Almas de niños heridas- sin las más mínimas perspectivas de futuro. Buscan su comida en los basurales en medio de perros deambulando, niños deambulando… ¿Hay alguna diferencia? ¡No hay!

Estos niños saben instintivamente, que alguien sí les puede ayudar. No es uno de ellos, es un voluntario de Suiza, su nombre es Stefan Gurtner, un joven que en el futuro quería estudiar literatura. Es blanco, pero confían en él. Y por eso le insisten que les ayude.

Sin medios, sin experiencias o formación académica, en un país extranjero que está en una crisis económica y moral sin fin y constantemente al borde de una guerra civil, comienza su lucha a favor de estos niños, en circunstancias casi inimaginables para los europeos. Sus planes de estudiar literatura y un futuro seguro a cambio de una vida insegura llena de problemas y persecuciones.

Una idea sin esperanza, que normalmente estaría condenada al naufragio y exterminio irremediable. Pero no para Stefan Gurtner. Con la ayuda de una parroquia en Alemania, de su familia y de sus amigos en Suiza, fundó una comunidad, que hoy se llama Tres Soles.

De esta comunidad surge el “Ojo Morado”, un grupo de teatro. Es parte de su concepto de educación alternativa. Juntos escriben y representan piezas de teatro, que no están al gusto de los poderosos. Recibe amenazas y hasta es encarcelado. Su esposa boliviana, comprometida con el trabajo hacia los más débiles, tiene que intervenir siempre cuando la existencia de Tres Soles está en riesgo.

Varias veces el proyecto también estuvo al borde de cerrar sus puertas por falta de recursos económicos. Recursos que son casi ridículos en comparación a los exorbitantes montos que las grandes organizaciones gastan en la llamada “ayuda al desarrollo”, que muchas veces se pierde en medio de la ineficiencia y en la corrupción.

Hoy podemos decir, que la decisión de los niños de “atar” a Stefan Gurtner fue una decisión acertada, pues muchos de ellos han encontrado o encuentran un verdadero hogar en Tres Soles.

Recuperar la dignidad humana, superar el papel de víctima y al mismo tiempo de agresor, desarrollar habilidades propias, solucionar problemas cotidianos, pensar críticamente – todo esto, sin ninguna duda, es de fundamental importancia para crear un proyecto de vida sostenible.

Pero al final sólo puede funcionar si estos puntos innegablemente importantes son enfrentados a la realidad, a una realidad boliviana con las circunstancias políticas y sociales que rigen en el lugar. Sólo si se logra esto, un trabajo de este tipo no esta condenado al fracaso. Y eso lograron Stefan Gurtner y su esposa Guisela de una forma ejemplar.

Es una historia como en un libro – y realmente se puede leer con lujo de detalles en un libro llamado „Los niños de Tres Soles” – muy interesante y conmovedor y, por lo menos en lo que a mi persona se refiere muy instructivo y reflexivo

MUCHAS FELICIDADES TRES SOLES!

Sabine Jorkowski

Más información del proyecto en: www.tres-soles.de

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