Los Mitos de ser Madre

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Mayo, está relacionado con el Día de las madres, una de las celebraciones más importantes en nuestro país (México). Ahora que lo soy, me pregunto ¿Qué es ser madre? Ello no se limita de ningún modo a la capacidad de parir. Lo más preocupante para mí es que la cultura y la sociedad (desde luego impulsados por el Poder) pretenden hacerme creer de lo perfecta que soy o debo ser, de la madre multiusos que soy, de la cuasi Diosa (lean las tarjetitas en que nos ponen a la altura de ángeles ayudantes de Dios aquí en la tierra).
¿Estaremos ya preparad@s para ver que el rol de madre es un rol humano (no divino) con connotaciones culturales y sociales? Como madres tenemos aciertos y errores, luces y sombras. Una estrategia de nuestra sociedad patriarcal puede ser endiosar a la madre para limitarla y controlarla a un oficio y de este modo el varón seguir teniendo todo el control. Incluso la psicología “científica” pone de manifiesto la capacidad de la mujer para hacer varias actividades a la vez. Una psicología al servicio de la estructura de poder. Revisar los roles impuestos puede poner en peligro lo existente, cuestionar e incitar al cambio. ¿A quién o a quiénes les conviene seguir sosteniendo la figura de una madre perfecta, buena, sabia, abnegada, asexuada?

La madre no debe seguir siendo endiosada “esta supuesta idealización, impide la revisión de sus grandes faltas”. Necesitamos ser bajadas (y bajarnos) del pedestal; que la cultura acepte que somos mujeres sexuadas, seres humanos imperfectos y que no siempre deseamos lo mejor para nuestros hijos pues también cargamos con egoísmos. El exigirnos ser perefectas nos impide contactarnos y reconocer nuestros propios miedos, nuestras culpas, nuestras frustraciones, pero también nos impide valorar nuestras capacidades y talentos (porque la sociedad espera de nosotras que seamos todo el tiempo comprensivas, amorosas, pacientes, juguetonas, alegres y felices, sólo por el hecho de ser madre).
El otro lado de la moneda es el abuso que las madres hacemos de nuestro preciado rol: madres chantajistas, madres víctimas, madres sobreprotectoras, madres manipuladoras. Estos poderes conferidos a la madre es en definitiva porque precisamente “sabemos” consciente o inconscientemente que nuestro poder se ejerce a través del afecto.
Necesitamos como sociedad revisar el rol de la maternidad con su carga moral, cultural y social. Y nosotras empezar a desmitificar el ser madres. No obstante, con todo y mis cuestionamientos internos, supongo que asistiré a la fiesta que mis hijos(as) han preparado con tanta ilusión (¿impuesta?) para celebrar mi día, el día de las madredcitas.

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2 Responses

  1. Sofía

    Yo soy hija pero aunque soy adulta y no tengo hijos, siento muchas veces ese amor chantajista de mi madre. Gracias por esta aportación.

  2. Iñaki

    Buen día, supongo que ese poder está conferido a la imagen y rol de la madre porque para la del padre es diferente, en él está la connotación de poder pero de otra manera. Saludos desde el País Vasco: Oñati